La búsqueda del equilibrio, tanto espiritual como
emocional, (ambos van unidos inevitablemente) es un camino que dura toda
nuestra vida. Para su realización, primero, es tener el propósito de
cambiar la búsqueda de una "buena vida" por la de una "vida buena".
Mirando en nuestro interior el lugar donde permanece nuestro Ser.
Entonces nos disponemos a alimentarlo, desarrollando nuestra
intuición y sentir más grande, el Amor.
Este duro camino se desarrolla en un ambiente hostil, cruel para
aquellos que buscan ser algo más en el sentido superior de este acto.
Ser algo más, alejado de la comodidad de este mundo, buscando nuestro
equilibrio interior.
Recordando lo que "somos" en origen desde el momento mismo de nuestra
creación. Y desde el momento mismo de la creación del Hombre con
mayúsculas. Vivificando el sentido real para lo que fuimos creados.
La búsqueda de nuestro Ser en nuestro interior más profundo debe
realizarse primeramente en un estado de soledad, pero siempre con la
ayuda y bajo la supervisión de un Maestro. Que por supuesto ya es
conocedor de este proceso eterno en el hombre, la verdadera MADURACIÓN,
definida como equilibrio interno transparente a las "almas sensibles".
Segundo; desde la entrega Total a un Ideal, siempre con Amor y
Humildad hacia el nuevo Ser, que crece desde lo que fuimos, somos y
llegaremos a ser en el caminar de la búsqueda interior.
